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Jornada laboral de 40 horas: ¿cómo preparar a tu empresa desde ahora?

vdiaz574
10 sept
4 min de lectura

La reducción de la jornada laboral en México ya no es solamente una propuesta. En 2026 se publicaron las reformas constitucionales y a la Ley Federal del Trabajo que establecen una transición gradual hacia una jornada máxima de 40 horas semanales.

La reducción comenzará a aplicarse de manera progresiva a partir de 2027 y llegará a las 40 horas semanales en 2030, sin disminuir los sueldos, salarios ni prestaciones de las personas trabajadoras. Durante 2026, las empresas cuentan con un periodo de adecuación para ajustar sus procesos de trabajo.

Este cambio representa una transformación importante para las organizaciones, especialmente en la administración de turnos, la distribución de cargas de trabajo, el control de asistencia, el cálculo de horas extraordinarias y la continuidad de las operaciones.

La pregunta ya no es si las empresas tendrán que adaptarse, sino cómo hacerlo de manera ordenada, anticipada y sin afectar la productividad.



¿Cómo será la reducción de la jornada laboral?

La transición será gradual:

Año

Jornada laboral máxima

Horas extraordinarias

2026

48 horas semanales

Hasta 9 horas

2027

46 horas semanales

Hasta 9 horas

2028

44 horas semanales

Hasta 10 horas

2029

42 horas semanales

Hasta 11 horas

2030

40 horas semanales

Hasta 12 horas

La reforma también establece nuevas reglas para el trabajo extraordinario. Las horas que excedan los límites establecidos deberán pagarse conforme a las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo.

Además, a partir de 2027 las empresas deberán registrar electrónicamente la jornada laboral de cada persona trabajadora, incluyendo el horario de inicio y terminación, en los términos que determine la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

Por ello, contar con sistemas y controles confiables de asistencia será cada vez más importante.



¿Qué áreas de la empresa tendrán mayor impacto?

La reducción de la jornada laboral no será responsabilidad exclusiva de Recursos Humanos. Su implementación requerirá la participación coordinada de diferentes áreas.

Operaciones deberá reorganizar turnos, cargas de trabajo y horarios para mantener la continuidad del servicio.

Recursos Humanos tendrá que revisar jornadas, esquemas de descanso, políticas internas y procesos relacionados con la administración de personal.

Nómina deberá asegurar el correcto cálculo de jornadas ordinarias, horas extraordinarias e incidencias.

Finanzas tendrá que proyectar el impacto que los cambios en la distribución de personal y las horas trabajadas puedan generar en los costos laborales.

Por esta razón, esperar hasta el último momento podría generar improvisaciones, sobrecarga de personal, errores administrativos y mayores costos operativos.



¿Cómo puede prepararse una empresa desde ahora?

El primer paso es realizar un diagnóstico de la jornada laboral actual.

La organización debe identificar:

  • Cuántas horas trabaja realmente cada equipo.

  • Qué puestos realizan horas extraordinarias.

  • Qué áreas presentan mayor carga de trabajo.

  • Qué puestos son indispensables para mantener la operación.

  • Cómo están distribuidos actualmente los turnos y descansos.

  • Qué procesos podrían automatizarse o simplificarse.

A partir de este diagnóstico, será necesario:

  • Revisar horarios, turnos y esquemas de descanso.

  • Detectar áreas con sobrecarga de trabajo.

  • Analizar posibles necesidades de contratación o redistribución de personal.

  • Automatizar procesos administrativos repetitivos.

  • Actualizar los sistemas de control de asistencia.

  • Preparar los sistemas de nómina para los nuevos esquemas.

  • Capacitar a líderes y responsables de equipos.

  • Revisar contratos, reglamentos y políticas laborales internas.

  • Establecer indicadores de productividad y eficiencia.

La preparación no debería limitarse a reducir horas en el calendario. También implica revisar cómo se organiza el trabajo.



Productividad: trabajar menos horas no significa producir menos

Uno de los principales retos para las empresas será mantener la productividad durante la transición.

Para lograrlo, será importante identificar actividades que consumen tiempo sin generar valor, reducir procesos manuales, automatizar tareas repetitivas y establecer objetivos claros para cada equipo.

Esto permitirá pasar de una gestión basada únicamente en el tiempo de permanencia a una gestión enfocada en resultados, productividad y eficiencia operativa.


La nómina y el control de asistencia serán piezas clave

Una reducción de horas acompañada de controles deficientes puede provocar pagos incorrectos, diferencias en horas extraordinarias, incidencias y riesgos de incumplimiento.

La nueva obligación de registrar electrónicamente la jornada también hace necesario contar con información confiable sobre los horarios de entrada y salida de las personas trabajadoras.

Contar con datos precisos permitirá anticipar costos, detectar desviaciones y tomar decisiones sobre la distribución del personal.

En este contexto, la nómina y el control de asistencia dejan de ser únicamente procesos administrativos y se convierten en herramientas para la planeación laboral y financiera de la empresa.


¿Por qué empezar en 2026?

Aunque la reducción de la jornada será gradual, las empresas no deberían esperar hasta 2027 para comenzar a prepararse.

El periodo de adecuación permite realizar diagnósticos, identificar riesgos, probar nuevos esquemas de trabajo y ajustar procesos antes de que entren en vigor las siguientes etapas de la reducción.

Las organizaciones que comiencen con anticipación podrán tomar decisiones con información real y evitar que la transición se convierta en una reacción de último momento.


ADELTA: preparación laboral para una nueva realidad

La reducción de la jornada laboral representa un cambio importante en la forma en que las empresas administran su talento y organizan sus operaciones.

Prepararse implica mucho más que modificar horarios: requiere revisar procesos, controlar incidencias, administrar correctamente las jornadas y contar con información confiable para tomar decisiones.


En ADELTA Consultores acompañamos a las organizaciones en la administración de personal y el cumplimiento de sus obligaciones laborales, ayudándolas a mantener operaciones ordenadas, eficientes y preparadas para los cambios regulatorios.

La reducción de la jornada será gradual. La preparación de tu empresa también puede serlo, pero debe comenzar desde ahora.


 
 
 

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